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Michaela
Michaela (avatar) 2
Información Técnica
Japonés ミカエラ
Romaji Mikaera
Seudónimos Grüne (por Clarith; como espíritu del bosque)
Diva de Elphegort
La Chica de Verde
Nuevo Árbol del Milenio
Debut La Hija del Mal
Vocaloid

Hatsune Miku

Información Biográfica
Género Sin género (como espíritu)
Femenino (como humana)
Clasificación Dios Familiar (hasta su muerte)
Espíritu del Bosque (hasta EC 499)
Humana (hasta EC 500)
Dios (posiblemente después de EC 528)
Raza Elphe
Nacimiento BT 528 (como espíritu)
EC 499 (como humana)
Muerte EC 500 (como humana)
Religión Levin (secta Held)
Ocupación Criada (EC 499-500)
Dios (después de su muerte humana)
Afiliación Reino de Elphegort
Bosque del Árbol del Milenio
"Escúchame Clarith, yo te quiero. No importa lo que alguien diga, para mí, eres una persona maravillosa. Más que cualquiera, más que cualquiera en el mundo entero. ¿Entendiste?"
―Michaela[fuente]

Michaela, después conocida como el Nuevo Árbol del Milenio, era una de las aprendices de Elluka Clockworker y un antiguo espíritu del bosque de Held. Ayudando a Elluka a recolectar los Siete Pecados Capitales, se convirtió en una amiga cercana de Clarith. Trabajando para los Freezis como su criada, ella conoció al Rey Kyle y, por su culpa indirecta, ella se convirtió en el objetivo de la Caza Verde. Después de ser asesinada durante la guerra, Held hizo que reencarnara como un árbol y lo sucedería como el guardián del bosque.

HistoriaEditar

Vida TempranaEditar

"Ella es un espíritu llena de energía, como siempre."
―Elluka Clockworker[fuente]

En BT 528, el dios Held creó a Michaela junto a los otros espíritus del bosque del Bosque de Held a partir de los espíritus de los dioses familiares que murieron durante la creación del Tercer Período. Al estar prohibido salir del bosque, dictado por la deidad, Michaela obedeció la orden. En algún momento, el espíritu del bosque conoció a Elluka Clockworker y las dos se familiarizaron. En EC 001, Michaela, usando su forma espiritual, fue testigo al ver que Eve Moonlit cometió el Pecado Original, viéndola llorando con Hänsel y Gretel en sus brazos. En muchas ocasiones, ella veía como hombres y mujeres venían al bosque para confesarce su amor el uno al otro, a veces viendo como esos amores terminaban en desgracia.

En EC 325, el petirrojo vio a Elluka conversando con Held y encaramado en las ramas del dios, le dijo hola a la maga. La hechicera se disculpó y dijo que ella y Held estaban teniendo una discusión importante y se comprometió a jugar con Michaela más tarde. Diciendo que se fuera, el espíritu abatido obedeció. Poco después, Michaela vio a Elluka alejarse del Árbol de Held y la persiguió, preguntando si ella iba a regresar ya que ella prometió que jugarían juntos. Más tade, Gumillia le dijo a Michaela que le ayudara a fortalecer la barrera alrededor del bosque para prohibirle a magos poderosos entrar durante un tiempo.

Encuentro en el BosqueEditar

"Un día, me encontré con Grüne por el lago- un petirrojo que se lastimó. Lo había traído a mi casa para tratarlo. Mientras lo curaba y cuidaba, había pasado tiempo con el petirrojo. Me di cuenta de que mi corazón estaba más a gusto con él."
―Clarith contando a Michaela sobre su amiguito emplumado[fuente]
Elluka y Michaela (Manga)

Michaela apoyada sobre el hombro de Elluka

Alrededor de finales del del siglo V EC, Michaela aprendió mucho sobre los seres humanos que vivían en la aldea cercana, Yatski, y Pant, un leñador. En Enero de EC 499, Michaela y Gumillia vieron a Held dormir siendo atacado por Elluka. Después que la ardilla tirara una fruta a la bruja, el espíritu le reprendió por "molestar" al dios; Elluka argumentó que no lo estaba haciendo.

Cuando la maga anunció que regresaría otro día, Michaela voló a su hombro y admitió que era lo mejor, contando que sintió a alguien cerca. Estando de acuerdo que podría haber sido un peregrino, el petirrojo señaló que sería mejor que la Maga de la Corte de lucifenia no fuera descubierta. Elluka comentó sobre la observación clara de los seres humanos de Michaela y el petirrojo se rió y le habló de los peregrinos y residentes locales que el espíritu estudió.

La maga preguntó si al espíritu le interesaban los seres humanos y Michaela admitió que era verdad antes de explicar la demanda de Held de que nunca salieran del bosque. Estando de acuerdo con Elluka que el dios era un hombre viejo y terco, el petirrojo rió antes de que Elluka se despidiera y se fue. Poco después, Michaela decidió reunir un poco de fruta Trauben de un huerto junto al Lago de Atracciones y voló allí mientras Held estaba dormido. Después de probar el fruto, el espíritu comenzó a volar de regreso con algo de él cuando un pájaro Rollam lo atacó e hirió las alas del petirrojo.

Michaela cayendo (Manga)

Michaela cayendo herida

Una vez estado liberado, el espíritu dejó caer la comida y Michaela cayó en espiral a través de los árboles y terminó en el suelo del bosque, golpeado hasta quedar inconsciente. El petirrojo fue rescatado por Clarith poco después y la campesina llevó al ave a su casa para curar el ala rota del ave en su mesa, y ella despertó más tarde. Una vez que el espíritu se dio cuenta de la situación, Michaela trató de escapar antes de tropezar con uno de las vendas.

Como el espíritu luchaba por escapar, la madre de Clarith se acercó al petirrojo con una caja y volvió a hacer las vendas, pidiendo perdón por lo mal que las hicieron. Luego, Clarith regresó y su madre ofreció el contenido de una caja como un bocadillo. Al ver gusanos en el interior, el petirrojo de disgusto se negó a comer esos hasta que Clarith le ofreció un poco de Trauben, con mucho gusto devorando la fruta. Luego, ella observó a la campesina argumentar con su madre que los dioses y los espíritus no existían. Escuchando sorprendida cuando Clarith creyó que el delicioso Trauben que había traído no eran buenos, Michaela vio frialdad en Clarith mientras ella le decía al ave que tenía una vida sencilla antes de salir. Su madre se disculpó por el comportamiento de su hija, explicando que realmente ella era buena y trató al petirrojo.

Michaela vendada

Michaela siendo acariciando por Clarith

Cuando Clarith regresó tarde esa noche, Michaela llamó a la campesina y ella no le hizo caso, dirigiéndose directamente a la cama. Entonces, el petirrojo hambriento esperó hasta la mañana antes de gritar incesantemente por comida de nuevo. Una vez que Clarith le dio más Trauben, Michaela se acercó a la mano de la campesina sobre la mesa; acariciándola en agradecimiento, el espíritu fue finalmente acaricida a su vez. Más tarde esa mañana, Clarith nombró al petirrojo "Grüne", explicando que se refería a las hermosas plumas "verdes" del ave. La campesina le preguntó si al espíritu no le gustaba y Michaela sacudió la cabeza.

Cada día, la chica de pelo blanco alimentaba a Michaela y hablaba a diario con el ave de sus malas experiencias de trabajo mientras cuidaba a su madre enferma. Cada vez que ella le preguntaba sobre el gusto del Trauben, el petirrojo cantaba por su exquisitez. En algún momento, ella le construyó al petirrojo una jaula de pájaros en mal estado y se sentó en su interior mientras Clarith la ponía en la ventana y la veía cada día antes de ir a trabajar; mientras miraba por la ventana, Michaela veía a Clarith trabajar y ser maltratada por los aldeanos de pelo verde, dándose cuenta de que ella se limitaba a sonreír en casa.

Michaela y Gumillia animales (Manga)

Gumillia llegando a su rescate

Después de dos semanas en la casa de Clarith, Michaela escuchó un sonido y se dio cuenta de que alguien estaba tirando piedras a la ventana. Al ver a Gumillia en su forma de ardilla subiendo, el petirrojo escuchaba mientras el espíritu insistía en que regresara a casa. Entonces, la madre de Clarith le preguntó sobre la partida de los espíritus, revelando que ella siempre sabía de la verdadera identidad del petirrojo como una antigua chamana. Luego, Michaela voló hasta la mesa de noche junto a ella y le dio las gracias por su hospitalidad. Diciendo que estaba agradecida por ser el primer amigo de Clarith, el espíritu aprendió que los Netsumas de pelo blanco eran odiados por los Elphes de pelo verde.

Preguntando si el chamán de pelo blanco también era Netsuma, la mujer confirmó que era vieja antes de admitir que era una extranjera y adoptar a Clarith hizo que se sintiera más rechazada. Confundida sobre los seres humanos que discriminan a ellos mismos, Michaela escuchó a la chamana decirle que los espíritus no entenderían antes de ofrecer un plato de Trauben como regalo. El petirrojo le dio las gracias y tomó el Trauben. Después de tomar vuelo, el ave se comprometió a volver a jugar antes de salir. Mientras volaba sobre el bosque, el espíritu volvió a mirar a la aldea de abajo, deseando haberse despedido de Clarith también.

Una Plegaria SimpleEditar

"Dios, honestamente, no creo que existas. Pero, suponiendo que vos... que existe algo llamado dios en este mundo... cualquiera está bien. Sólo deseo que alguien sea mi amigo..."
―Plegaria de Clarith a Held[fuente]
Clarith rezando por un amigo (Manga)

Michaela escuchando la plegaria de Clarith

A su regreso, Michaela fue recibida por el rugido de Held y el dios retó al espíritu toda la noche por romper sus reglas. Al amanecer, el espíritu fue con Gumillia para comformarse y la ardilla respondió que era culpa del espíritu por salir del bosque, explicando que el petirrojo podría haber muerto y que la ardilla hubiera odiado eso. Luego, Michaela se disculpó antes de regresar a Held y repetir su disculpa. Él dijo que estaba contento de que su "niña preciosa" estaba segura y aprendiendo una lección, el dios de la tierra se durmió.

Mientras el espíritu comenzaba a volver con los otros, Michaela sintió la presencia de alguien y vio a Clarith acercarse al Árbol del Milenio. Confundido, el espíritu curioso flotaba junto a la Netsuma y la escuchó decirle a Held sobre sus males siendo abusada ​​por los elphes. Después de escuchar a la chica de haber encontrado la felicidad con "Grüne", Michaela escuchó que la Netsuma había tratado de ser amigable con su vecino y ser fríamente rechazada de nuevo, rompiendo la poca confianza que tenía en ella misma. Una vez que Clarith admitió que sus temores continuarían después de que su madre enferma muriera, el espíritu escuchó la plegaria de la atea llorando por un amigo.

ReencarnaciónEditar

"Es porque parece que estás interesada en los seres humanos. Esta es la oportunidad perfecta para que puedas estudiar mucho sobre ellos..."
―Held a Michaela[fuente]
Held y los espíritus (Manga)

Held ofreciendo a Elluka sus espíritus Michaela y Gumillia

Una vez que Held despertó a los pocos días, Michaela le contó el evento al dios de la tierra y expresó su sorpresa al enterarse que un Netsuma sobrevivía en Elphegort. El espíritu preguntó si Clarith podría tratar de huir del país y el dios señaló la dificultad de hacerlo con su madre enferma. Luego, él agregó que alguien dejando su patria querida era más difícil de lo que uno pensaría, señalando la propia experiencia reciente de Michaela. Cuando Michaela preguntó qué podrían hacer para ayudar, Held reiteró que el espíritu del bosque se estaba involucrando demasiado con los seres humanos, señalando que eran diferentes a ellos.

Mientras el dios contaba que aquellos cercanos a los dioses, como el espíritu, no debían interferir con el mundo humano, Elluka interrumpió y Michaela observó a los dos discutiendo sobre entregarle a la maga algunos espíritus para reencarnarlos como aprendices humanos y ayudarla a buscar un contenedor del pecado. Una vez que el dios de la tierra le ofrece tanto a Gumillia como a Michaela como aprendices, el espíritu confundido lo escuchó explicar que era una oportunidad para que ella estudiara a los humanos de cerca. Después de que Held confirmó que debían regresar a ser espíritus en tres años, les advirtió de actuar precipitadamente y Elluka, luego, les dijo que la acompañaran antes de que el dios se arrepintiera de su decisión.

Elluka, Michaela y Gumillia (Manga)

Los espíritus se preparan para reencarnar

Luego, la hechicera los condujo al oeste a través del bosque. Contándole a Michaela que el dios le encargó al espíritu por la preocupación de los dos, Elluka explicó que el espíritu podía utilizar ser humano para comprenderlos mejor. Entonces, Michaela admitió la incertidumbre acerca de ese camino y la bruja le aseguró al espíritu de hacer lo que consideraba mejor; el espíritu preguntó si se refería a ser como ella y la maga estuvo de acuerdo. Una vez que llegaron al lugar para el ritual de reencarnación, Michaela observó a Elluka dibujar un círculo mágico antes de preguntar qué debían hacer.

Entonces la maga les dio instrucciones para imaginar a hermosas mujeres elphe que ya no estaban vivas o que compartieran la misma apariencia para convertirse en sus nuevos cuerpos humanos. Decidiendo adoptar la forma de Eve Moonlit, Michaela confirmó que Gumillia eligió la apariencia de un ser humano diferente antes de preguntar por qué necesitaban ser mujeres. Cuando la maga les dijo que era su capricho, Michaela accedió a entrar en el círculo completo y, luego, le preguntó si el "garabato" sería suficiente, aprendiendo que era sólo una formalidad. Imaginando a Eve cuando robó a los dioses gemelos, la conciencia de Michaela voló al espacio antes de volver rápidamente hasta el suelo con su reciente formada forma humana. Cuando el espíritu encarnó, observó que rápidamente se le vino a mente Eve llorando, ella se acercó a ella mientras colisionaban, reencarnando como un ser humano a su imagen.

Una vez que la reencarnación estaba completa, Held sobreescribió la copia guardada de los recuerdos de Michaela en su mente recién limpiada. Cuando Elluka le preguntó por su forma humana, Michaela confirmó que conocía a la Pecadora Original y que era la fuente de los contenedores del pecado. Entonces, la maga preguntó por qué eligió su apariencia y el ser humano renacido reveló que pensó que era hermosa. Una vez que la maga le permitió mantener su apariencia, Michaela sonrió a Gumillia cuando la maga corrigió su forma de hablar masculina y declaró que estarían estudiando lo que necesitaban saber para vivir como humanos durante su formación mágica, advirtiéndoles que ella sería despiadada.

Michaela despertando a Elluka

Michaela despertando a Elluka

Entonces, Elluka llevó a las dos a una casa abandonada y las tres comenzaron a vivir juntas, enseñándoles todo lo necesario acerca de la humanidad entre la formación mágica; Michaela aprendió cómo lanzar canciones hechizos. Un día, Michaela se despertó y saludó a Gumillia. A continuación, tomó una vieja cuchara y una olla y los golpeó juntos mientras intentaba despertar a Elluka. Cuando la bruja cansada señaló su despertar temprano, el antiguo espíritu reprendió que Gumillia se despertó antes que ella y llamó a la maga para desayunar con ellas fuera.

Luego, Elluka la miró antes de decir que el encanto de una mujer estaba en sus ojos y que ella debía recordar lavarse la cara de vez en cuando. La aprendiz se dirigió afuera y saludó a Gumillia. Después de explicar que ella se había lavado primero, su compañera elphe fue al manantial cercano y se limpió la cara; mirando su reflejo, ella sonrió. A medida que pasaba el tiempo, Michaela luchaba bajo la tutela de Elluka, a menudo teniendo a Gumillia para ayudarla con sus estudios.

Un mes desde su encarnación, Elluka le dijo que practicara la Canción de Cuna Mecánica y Michaela cumplió, detectando un contenedor del pecado al norte del Bosque del Árbol del Milenio. Después de informar lo que sentía, Elluka terminó la lección y afirmó que sólo necesitaba practicar en repetidas ocasiones para dominar el hechizo y encontrar la ubicación exacta del contenedor. Entonces la maga relató sobre el increíble talento y la capacidad de Gumillia para predecir el tiempo y revitalizar las flores temprano ese día. Después, Michaela comenzó a sufrir los efectos secundarios de la actualización de Held sobre su mente, sintiendo mareos.

Durante la cena de esa noche, Elluka le dijo a Michaela, medio aturdida, que se dirigiera a la capital del país, Aceid, para recopilar información más fácil, especulando que el contenedor del pecado estaba en posesión de figuras influyentes como el Rey Thorny Elphen, el Duque Parkage Meld o el Presidente de la Alianza Comercial de Evillious Keel Freezis. Al darse cuenta de que estaba enferma, la maga confirmó que la chica tenía fiebre y le advirtió que preveniera la enfermedad y el hambre. Más tarde, cuando Elluka le dio una hierba y dijo que se fuera a la cama temprano, el ex-espíritu obedeció, tomando el medicamento antes de acostarse.

Michaela despidiéndose de Gumillia

Michaela despidiéndose de Gumillia y Elluka

Cuando Michaela se despertó al día siguiente, ella vio a Elluka y Gumillia ya preparadas y listas para irse. Después de empacar su equipaje y dirigirse hacia afuera, el ex-espíritu les agradeció su mes juntos. La maga le preguntó sobre su salud y la elphe respondió que se sentía mejor. A continuación, Gumillia expresó su preocupación que ella estaría sola y Michaela tomó su mano, sonriendo y recordándole que estaría viviendo en el territorio de Held de Elphegort. Una vez que Gumillia prometió rescatarla si algo pasara, Michaela correspondió el sentimiento y se abrazaron.

Después de que las dos magas se fueran hacia Lucifenia, Michaela sintió que sus síntomas recayeron y se desplomó. Apenas capaz de estar de pie, la elphe decidió dirigirse a Held para primero curarse. Entonces, el ex-espíritu caminó hacia el Árbol del Milenio mientras su vista se volvía borrosa y sus piernas se hacían pesadas. Una vez que llegó al árbol, la elphe se derrumbó y cayó inconsciente.

Encuentro CasualEditar

"¿Por qué estás dando dinero para un Netsuma?"
"Ella me ayudó cuando me desmayé en alguna parte. Este es mi agradecimiento.
"
―El jefe de la aldea Yatski y Michaela[fuente]
Michaela y Clarith (Manga) 1

Michaela se reúne con Clarith

Poco después, Clarith encontró a Michaela y la llevó a su casa, poniendo a la chica inconsciente en la cama y colocando una toalla mojada en su frente. Una vez que recuperó la conciencia, la aprendiz confundida escuchó a Clarith decirle que todavía tenía fiebre y necesitaba descansar más tiempo. A continuación, la Netsuma explicó lo que le ocurrió antes de cambiar la toalla mojada y Michaela suspiró aliviada, agradeciéndole. Después de confirmar su localización, expresó su agradecimiento por la ayuda de la campesina y se presentó.

Cuando Clarith preguntó por qué se desmayó allí, Michaela explicó apresuradamente que se dirigía a Aceid desde Lucifenia. La chica de pelo blanco señaló que nunca escuchó hablar de tal cosa y el ex-espíritu del bosque dijo que el país estaba habitado por una gran cantidad de diferentes razas. Clarith, después de que Michaela la miró en silencio, estalló en disculpas cuando su madre llegó y le ofreció un plato de sopa a la elphe enferma.

Entonces, el jefe de la aldea irrumpió y amenazó a Clarith por no pagar el alquiler y Michaela intervino, pidiéndole a Clarith su bolso. Presentando una gran cantidad de oro al jefe, ella le pidió que se fuera. Cuando la Nestuma le preguntó por su ayuda, la elphe enferma declaró que estaba devolviendo el favor. Una vez que el jefe de la aldea se fue, Clarith se disculpó de nuevo y Michaela le dijo que no era nada, diciendo que podía pagar el alquiler si dejaba que se quedara con ellas.

Primer AmigoEditar

"Lo siento, Señorita Michaela."
"Oye, me gustaría que dejaras las formalidades con "Michaela". Somos amigas, ¿Verdad?
"
―Clarith y Michaela[fuente]

En los próximos meses, Michaela vivió con Clarith en Yatski y ayudó a la Netsuma con el trabajo agrícola. Durante ese período, se puso en buenos términos con todas las personas que conocía en la aldea y fue adorada por los habitantes del lugar. Mientras trabajaba en los campos un día, Michaela vio el brillo del cabello blanco de Clarith en el sol y sonrió. Un día de ese verano, Michaela estaba trabajando los campos cuando Chelsea la llamó para preguntarle si quería tomar un descanso con ella.

La chica aceptó la oferta y se fueron para sentarse detrás de un edificio. Mientras Michaela lamentaba la cantidad de trabajo que tenían que hacer, Chelsea señaló lo mucho que estaba ayudando. Cuando la hermosa elphe dijo que también debería decírselo a Clarith, la campesina le preguntó por qué. Antes de que Michaela pudiera pensar en una respuesta adecuada, Chelsea señaló que la chica hacía un trabajo lento y descuidado, y que ella no tenía que agradecer a un Netsuma de todos modos, lamentando que Michaela tuviera que vivir con ella.

A continuación, Michaela expresó su gusto por el pelo blanco de Clarith, describiendo la forma en que brillaba maravillosamente. Chelsea vuelve a preguntarle si la chica sólo era amable con Clarith. Cuando Michaela le preguntó a su vez si la campesina la odiaba, Chelsea exclamó que era porque ella era una Netsuma y que todos en la aldea la odiaban. Ella le dijo a la chica que deseaba que el jefe de la aldea la desalojara ya, una vez más lamentando que el hombre codicioso era el padre de Ein.

Más tarde, ambas volvieron al trabajo. Michaela estaba regresando a casa después de terminar su trabajo en el campo cuando vio a Clarith y Ein hablar uno con el otro. Llamándolos, ella se incorporó en su conversación sobre el festival de la cosecha planificada antes de que Ein se retirara.

Mientras Clarith notaba su dificultad para hablar con los chicos, Michaela le preguntó si hablaba a menudo con Ein. Indicando que era raro antes recientemente, Clarith sugirió que Ein estaba hablando con ella para acercarse a Michaela y le preguntó cómo se sentía por él. Avergonzada, Michaela le dijo que no estaba interesada en los hombres e inmediatamente se dio cuenta de lo que dijo podría ser mal interpretado.

Cuando Chelsea y sus amigas vinieron a hablar con Clarith, Michaela intentó seguirlas pero Chelsea la detuvo. Preocupada, en secreto espiaba detrás de su casa. Al ver a Chelsea intimidando a su amiga, Michaela intervino y agarró la muñeca de la chica, regañándolos para usar la violencia. Mientras Chelsea intentó replicar, Michaela fingió una sonrisa al mismo tiempo que apretaba la muñeca con más fuerza, animándoles a hablar las cosas en paz.

Una vez que Chelsea y sus amigas se fueron, Michaela se acercó a Clarith y dijo que tenía que hablar con ellos. Cuando Clarith se disculpó, la chica de pelo verde le dijo a la chica Netsuma que se refiriera a ella de manera más casual, ya que eran amigas. Abrazada por la chica de pelo blanco, Michaela aceptó su petición de abrazarla un poco más y apretó su abrazo, prometiendo, en silencio, proteger a su amiga.

Bonos de IncertidumbreEditar

"No es nada. Debido a que te tengo, Michaela. Mientras sigas a mi lado, estaré bien."
―Clarith[fuente]

Algún tiempo después, Michaela fue a una colina fuera del pueblo durante la noche y cantó la canción hechizo, detectando el contenedor del pecado en una gran mansión en Aceid. Sorprendida la voz de Clarith, le preguntó por qué estaba allí y Michaela explicó que ella era incapaz de dormir. Mientras la Netsuma preguntaba si estaba acostumbrada a la vida en Yatski, la chica de pelo verde admitió que era feliz a pesar de la difícil tarea.

Mientras Clarith señalaba que ella debía venir de una familia rica, dado todo el dinero que tenía, Michaela trató de reír en silencia. Preguntando por su madre, Clarith reveló, por desgracia, que ella no iba a vivir para siempre mientras los médicos de Aceid no encontraran una cura para la Gula. Michaela cambió rápidamente de tema otra vez, preguntando por la mansión en Aceid a la distancia y ella le dijo que era el hogar de Keel Freezis.

A medida que la conversación sobre el estilo de vida ricay los banquetes mensuales de Keel continuaba, Clarith reveló su deseo de tener muchos amigos como él, expresando su incredulidad de que pudiera hacerlo, a diferencia de la hermosa Michaela. La chica de pelo verde respondió que ella todavía la aceptaba y, incapaz de escuchar lo que dijo Clarith después, le pidió que lo repitiera, pero Clarith sacudió la cabeza, diciendo que estaría bien si Michaela estaba a su lado. Feliz, Michaela le dio las gracias y dijo que debían regresar a casa con el tiempo ventoso. Al ver que Clarith se cayó al levantarse, ella la agarró de la mano y ambas se fueron a casa sólo para encontrar a su madre muerta.

Después de asistir al funeral de su madre, Michaela le preguntó a Clarith qué pensaba hacer ahora y la chica Netsuma expresó su incertidumbre. Preocupada por Clarith y ahora consciente de la ubicación del contenedor, Michaela sugirió que se fueran de la aldea y empezaran una nueva vida en Aceid. La Netsuma sorprendida le dijo que se fuera sin ella y estuviera con su familia. En respuesta a un shock de Michaela, Clarith reveló que Chelsea había dicho que sólo la estaba utilizando para parecer más amable y hermosa ante los demás.

Expresando sus propias dudas, Clarith admitió que estaba bien, siempre y cuando se quedara su amiga y la Michaela indignada la abrazó fuertemente, indicando que ella le gustaba por quién era y creía que era una persona maravillosa. Mientras la chica Netsuma lloraba, Michaela le entregó un pañuelo y le acordó de dirigirse a Aceid, a pesar de que ella le preguntó qué harían después. Michaela dijo que no lo había considerado, pero remarcó que todavía tenían dinero y ambas rieron por su futuro incierto, pero esperanzador. Luego, Ein entró en la casa fervientemente y dijo que su padre había matado a Eugen y estaba movilizando una turba para hecharle la culpa a Clarith, pidiéndole a ambas que escaparan.

Vuelo a AceidEditar

"Eugen fue asesinado. Mi padre estaba insistiendo en que Clarith lo mató. Está tomando a los hombres jóvenes para tratar de detenerla. ¡Hay que darse prisa y escapar!"
―Ein a Michaela[fuente]

Ein llevó a las dos chicas fuera de la aldea a lo largo del borde del acantilado. Una vez que los aldeanos escaparon y tomaron un descanso, Michaela preguntó qué pasó mientras Clarith estaba dormida y Ein describió cómo su padre envenenó a Eugen por oponerse a él al robar al Conde Félix y le echó la culpa a Clarith. Mientras Ein ​​descargaba su ira, Michaela preguntó qué haría y el joven dijo que le contará al Conde Félix de lo que pasó, siendo consciente de que su padre sería detenido. Después de que Ein preguntó si se uniría a él, Michaela explicó sus planes con Clarith y Ein estuvo de acuerdo. Al ver su expresión solitaria, la chica de pelo verde se disculpó pero Ein ​​respondió que era mejor para Clarith, con la esperanza de eliminar su culpabilidad para que pudiera mirarla a los ojos. Con Michaela confundida por sus palabras, el joven lo omitió y prometió llevarlas a Aceid.

Viajando a la capital de Elphegort, Michaela y Clarith pasaron la noche en una posada en el Distrito Central, descubriendo que la esposa del dueño había ayudado a dar a luz a Ein y criarlo después de que su madre murió. Después de una semana en la posada, Michaela estaba bebiendo té en la sala de estar con la pareja mientras discutían la dificultad para los inmigrantes como ellos al obtener éxito financiero en Elphegort.

Cuando Keel Freezis surgió en la conversación, Michaela preguntó por él y el posadero contó su éxito como comerciante extranjero y cómo la pareja, a veces, se hacía cargo de sus hijos. Preguntando si la esposa de Keel podría estar buscando nuevos sirvientes, la esposa del posadero dijo que podía pedirselo ya que ellos vendrían de visita al día siguiente. Emocionada, ella le dio las gracias y se fue a su habitación. Con Clarith agotada y ya estando dormida en la cama, Michaela pensó en decirle la buena noticia a la mañana siguiente antes de quedarse dormida también.

Al día siguiente, Michaela vio a la mujer de Keel, Mikina, llegar al lugar y el posadero le dijo que le llevara su té. Una vez que le entregó la bebida a ella, el antiguo espíritu siguió mirando hasta que Mikina le pidió que parara. Ella se disculpó y explicó que era debido a su belleza y Mikina le hizo un cumplido por su apariencia a su vez, señalando que Michaela no parecía ser familiar del posadero. Vagamente quitando esa situación, Mikina mencionó su propia dificultad como una joven inmigrante y Michaela comentó debido al éxito de la Firma Freezis pudo conseguir una casa espaciosa para ella misma. Después de que Mikina reveló que habían despedido recientemente algunos sirvientes, Michaela mencionó que las dos chicas estaban buscando un trabajo.

Molestada por la mirada de la mujer, Michaela aclaró que su amiga salió y volvería pronto, justo cuando Clarith abrió la puerta. Afirmando que la Netsuma era la persona que ella mencionó, Michaela presentó a Clarith a la matriarca Freezis. Cuando Mikina se negó a contratar a Michaela, la chica de pelo verde protestó; escuchando que Mikina dijo que odiaba a las elphes, observó como la antigua noble explicó que su asombrosa belleza podría traer problemas innecesarios a su casa. Con la insistencia de Clarith, Mikina aceptó contratar a las dos y las dos se abrazaron alegremente una a la otra. Empacando sus cosas, ellas se fueron a la Mansión Freezis y comenzaron a trabajar al día siguiente.

Criada FreezisEditar

"Ustedes dos vendrán a la mansión. Pero me preocupo; las tareas domésticas no son nada fáciles..."
―Mikina Freezis[fuente]
Michaela (Avatar) 1
En el transcurso de un mes, Michaela y Clarith trabajaron en la mansión, reuniéndose en el jardín después de la cena para charlar cada noche. Al final de su período de prueba, las dos chicas fueron aceptadas como sirvientes. Mientras Michaela y los otros sirvientes lavaban la ropa, Clarith entró con una cesta llena de ropa para niños. Michaela le dio las gracias y, a pesar de su advertencia de que el agua estaba fría, lo hizo de todos modos y se las sacudió ante la sensación.

Luego, Michaela bromeó diciendo que ella no quería que se muriera de frío cuando Gerda entró y les pidió que vinieran adentro. Cuando la Jefe de los Sirvientes les comentó que el Conde Félix deseaba verlas, Michaela preguntó por qué y Gerda preguntó si ellas conocían al Conde. Recordándoles que no cometieran ningún error ya que Keel lo atendería por poco tiempo, ambas chicas entraron con cautela. Mientras Michaela les ofrecía bocadillos, sirviendo el té, escuchó gritar a Clarith y vio que ella observó a Ein al lado del Conde y la criada sorprendida le preguntó por qué estaba allí.

Luego, Keel entró y envió a los tres fuera de la habitación; sorprendida, Michaela preguntó lo que sucedió en el pueblo y Ein explicó que su padre fue detenido y el Conde convirtió a Ein en ​​un soldado, soñando con convertirse en un poderoso espadachín para proteger a la persona importante para él. Confundida por quién se refería, Michaela vio a Ein ​​evitar su mirada detrás de ella cuando terminó la reunión de Keel y del Conde Félix. A medida que el Conde se dispuso a irse, Michaela observó a Clarith decirle adiós a Ein y se dio cuenta que Ein parecía estar llorando cuando salía con el conde.

Después de la cena, Michaela esperó afuera a Clarith en la fuente en el jardín. Cuando Clarith se disculpó por llegar tarde, Michaela le dijo que no le molestó y la Netsuma la abrazó. Mientras la chica de pelo blanco felizmente conversaba sobre Yukina, la celosa Michaela creció solemne cuando Clarith preguntó cuál era el problema. Luego, Clarith le aseguró a la criada celosa que era la persona más importante para ella y, apoyándose en ella, dijo que quería escucharla cantar de nuevo. Diciendo que tendría que cantar en voz baja para no molestar a los demás, ella recitó la canción hechizo y sintió el contenedor del pecado en la tesorería de la mansión.

Una vez que terminó, escucharon a alguien aplaudir y voltearon, viendo a Keel observándolas. La criada se disculpó inmediatamente por perturbar al comerciante, pero Keel le dijo que no se preocupara, preguntándole si ella disfrutaba cantar. Al responder afirmativamente, Keel instruyó a Michaela a cantar su canción favorita cada mañana y contrataría un profesor vocal para ella. Preguntándole qué quería decir, Keel eludió una respuesta y les dijo que regresaran a sus habitaciones. Siguiendo las instrucciones de Keel, Michaela cantaba cada día y tomó clases por dos semanas.

Diva de ElphegortEditar

"¿Te satisfació a vos también, Kyle?"
"Lo hizo. Una voz lúcida y belleza como la de una diosa... eso es exactamente lo que se puede encontrar en una gema.
"
―Keel Freezis y Kyle Marlon[fuente]

En la noche de los banquetes mensuales de Keel, Michaela se vistió para ser el evento principal y fue presentada en el escenario por Keel. Rompiendo en un sudor frío mientras daba un paso hacia arriba, vio a Clarith animándola desde detrás del escenario en el comedor y trató de relajarse, centrándose en su acompañamiento de piano. Una vez que la criada terminó la canción y rápidamente se inclinó, ella fue recibida con aplausos. Cantando tres piezas cada una, la criada cansada fue con Keel para saludar a cada huésped.

Siendo bien recibida por los invitados, Michaela observó a Keel bromenado con un hombre de pelo azul antes de que se introdujera como el Rey Kyle Marlon, y el comerciante bromeó diciendo que era un playboy. Entrando en pánico por su presencia, Michaela se preparaba para arrodillarse, pero fue detenida por el Rey, explicando que deseaba permanecer en el anonimato. Después de que le dijo que lo tratara como hacía Keel, Michaela dijo que lo haría y, luego, comentó sobre cómo Keel había llamado a Kyle un playboy, avergonzando al Rey. A continuación, Michaela y Keel se rieron mientras Kyle entraba en pánico y la criada fue llamada por el Rey como una niña interesante.

Con el tiempo, Michaela continuaba cantando en los banquetes de Keel, al igual que en otras residencias en la ciudad; como resultado, su fama comenzó a extenderse por todo Elphegort y se convirtió en alguien muy querida por la gente, aumentadno también su salario. Durante los meses siguientes, Michaela conoció a varios hombres de negocios y aristócratas y recibió cuatro propuestas de matrimonio, rechazándolos a todos. En algún momento, después de haber pasado más de un año desde su reencarnación, Michaela volvió a cantar en uno de los banquetes de Keel y empezó a cansarse de los aplausos.

Cuando Mikina sugirió que la criada debía ir a descansar, Michaela le dio las gracias y se inclinó, retirándose a la sala de estar y sentándose en el sofá. Mirando a su alrededor la colección de la sala de pinturas, Michaela vio una de una chica en la costa, pero no pudo leer la firma del artista. Entonces, ella se sorprendió al escuchar a alguien atrás suyo diciendo que "Karchess Crim" era su seudónimo. Dándose la vuelta, Michaela vio al Rey Kyle y lo castigó por asustarla. Mientras el Rey se disculpaba y diciéndole que nadie había respondido cuando los asustaba, Michaela escuchó como él pasó a explicar su pasado como pintor y cómo su madre había manipulado las cosas para que renunciara a eso.

Michaela preguntó cómo sucedió eso y Kyle continuó a decir cómo todo, menos esa pintura, había sido quemado por él. Luego, ella preguntó si odiaba haberse convertirse en Rey y Kyle lo negó, diciendo que estaba orgulloso de su posición y que era una gran responsabilidad. Entonces, Michaela comenzó a temblar y frotó su brazo mientras Kyle pasó a explicar cómo era entretenido la idea de mezclarse con la población civil y establecerse con una mujer y su familia. Michaela se dio cuenta de que el Rey la estaba mirando a la cara y le preguntó si él la quería.

Cuando el Rey admitió que le había caído bien desde el principio, Michaela respondió que, a pesar de que estaba feliz de recibir su amor, no sabía cómo amar a un hombre y no podía responder a sus sentimientos. En respuesta al choque de Kyle, aclaró que nunca había estado enamorado y le preguntó cuál era. El Rey le preguntó si alguna vez hubo alguien que consideraba precioso fuera de la familia y el antiguo espíritu respondió honestamente que no lo había.

Ella también estuvo de acuerdo en que ella siempre quiso proteger a esta persona, sintiéndose feliz cuando estaba a su alrededor y sintiéndose celosa cuando pasaba tiempo con otra persona. Kyle explicó que ella podía estar enamorada de esa persona, aunque sería un amor caprichoso, y que esos celos eran la diferencia entre el amor y la amistad. Entonces, Michaela preguntó si esto se aplicaba también si la otra persona era una mujer; avergonzándose, Kyle respondió que el amor no era únicamente entre diferentes géneros y admitió que él todavía era inmaduro sobre el amor.

Después de que Michaela comentó que él sabía mucho más que ella, Kyle sacó un collar de conchas y lo puso alrededor de su cuello, alegando que era un símbolo de su amor puro y dijo que estaría feliz si ella lo aceptaba. Michaela dijo vacilantemente que no podía aceptarlo y Kyle le preguntó en broma si ella se negaba a aceptar un regalo del Rey de Marlon. Después de que Michaela dijo que era injusto que él empezara a usar su poder, Kyle se disculpó por arruinar su humor y dijo que le gustaría empezar como amigos para conocerla mejor.

Acariciando el collar, Michaela dijo que también le gustaría ser amigos y Kyle bromeó que sería increíble que sea amiga con el Rey de Marlon. Después de que Michaela le advirtió que no la hiciera enfadar, Kyle dijo que estaba bromeando y Michaela se fue a descansar. Después de recuperar algo de su fuerza, Michaela regresó al lugar y se encontró con Clarith, preguntándole qué le pasaba. Después de que Clarith exigió saber qué estaba haciendo Michaela con el Rey de Marlon, ella le dijo que simplemente estaban charlando y luego explicó que le había regalado un collar de conchas.

Al ver que Clarith estaba infeliz y su tono era inusual, le preguntó si algo estaba mal y la criada de pelo blanco le pidió a Michaela que no se acercara a otras personas. Preguntando por qué, Michaela escuchó a Clarith decir que se sentiría terrible si Michaela fuera arrebatada de su vida y esperaba que Michaela sintiera lo mismo. Al ver que ella estaba al borde de las lágrimas y desconcertada por el temor de su amiga, Michaela observó mientras Clarith se disculpaba diciéndole que se olvidara de las cosas que dijo, y el antiguo espíritu pensó de nuevo en las palabras de Kyle.

Pasión del AzulEditar

"Michaela, si, si yo te dijera que querio desafiar a mi madre, abandonar el trono, el país, todo, y huir con vos, ¿Vos... vendrías conmigo?"
―Kyle a Michaela[fuente]
Michaela y Kyle (Nouvellete of White)

Michaela conversando con Kyle durante su estadía en Elphegort

Durante las próximas semanas, Kyle se encontraba con Michaela casi todos los días, conversando con ella sobre festivales marloneanos o sus aventuras luchando contra los piratas y, ocasionalmente, comprándole regalos. Mientras limpiaba la oficina de Keel, la criada contempló la colección del comerciante y tocó su collar de conchas antes de suspirar. Sorprendida por la entrada repentina de Keel, el comerciante se dio cuenta de su collar y le preguntó si Kyle se lo dio, señalando que el Rey había regresado a casa rígido en el último banquete.

Michaela le pidió a su empleador qué debía hacer y Keel respondió que el Rey se detendría si le daba una respuesta seria, añadiendo que él ya tenía una prometida. Sorprendida por la revelación, Michaela escuchó a Keel explicar en detalle que era la Princesa de Lucifenia, y que ese sentimiento causaría un conflicto político. Michaela permaneció en silencio mientras hablaba con Keel hasta que salió de la habitación, diciéndole que continúe con la limpieza. Mirando el collar de conchas de nuevo, se preguntó en voz alta por qué Kyle se lo había dado a ella mientras estaba comprometido, diciendo que no entendía a los seres humanos en lo absoluto.

Poco después, se le acercó una criada y le pidió que comprara cebollas verdes en el mercado para el banquete de la noche y fue a hacer el cumplido, encontrándose con Kyle en el camino. Mientras compraban y hablaban, Michaela se sorprendió al ver a Clarith caerse en el río, sosteniendo la bolsa de compras de Kyle mientras el Rey saltó por ella. Entonces, ella se inclinó con Kyle para asegurarse de que su amiga estuviera bien.

Michaela y Clarith (Nouvellete of White)

Michaela agarrando el licor para llevárselo a Keel y sus invitados

Esa noche, mientras el Rey Thorny, Keel y Kyle se encontraban en una reunión, Michaela escuchó a los sirvientes murmurar sobre el estado de Lucifenia y su Princesa tirana. Ella y Clarith fueron instruidas a entregar un licor para Keel, Kyle y Thorny después de su reunión y se acercó a Clarith en la cocina, transmitiendo sus órdenes.

Mientras Clarith comentaba que la botella parecía rota y debía ser desechada, Michaela preguntó si realmente pensaba así y observó a su amiga comenzando a tomar más y más del vino para probar su calidad, débilmente tratando de detenerla. A continuación, fue incapaz de detener a Clarith cuando irrumpió en la reunión de Keel y maldiciéndolo a él; como resultado, Michaela y Clarith fueron severamente reprendidas por el comerciante.

Michaela y Clarith (Nouvellete of White) 1

Michaela reconfortando a su amiga

Más tarde, ella encontró a Clarith afuera en el jardín para asegurarse de que estuviera sobria y comentó que era raro ver a Keel tan enojado, estando de acuerdo con que Clarith se había pasado de la línea. Cuando Clarith trató de disculparse por meter a Michaela en problemas, ella le dijo que no le importaba, diciendo que tenía la culpa parcial por no detenerla.

Cuando Clarith comenzó a disculparse de nuevo, ella le dio unas palmaditas en la cabeza y le dijo que no reprimiera sus sentimientos. Luego, ella repitió que Clarith era la persona más maravillosa que había conocido. Cuando Clarith le preguntó a la criada para que se casara con ella, ella dijo que tendría que pensarlo.

Al día siguiente, Michaela estaba lavando la ropa cuando escuchó la noticia de Lucifenia; recordando el engaño de Kyle, ella se puso enojada cuando el Rey la visitó, preguntando si ella prefería lavar la ropa afuera. Mientras Michaela se negaba a responder, él continuaba diciendo que vino a despedirse de Keel, pero no pudo verlo actualmente; entonces, le preguntó a Michaela si podía despedirse por él al comerciante. Michaela respondió que, si tenía algo que decirle a Keel, que se lo dijera a Bruno en su lugar, y Kyle se preguntó si su enojo era porque se iba, llegando a estar muy contenta. Grtiando que ese no era el caso, Michaela dejó caer la tabla de lavar y declaró que ella escuchó que Kyle tenía una amante.

Al darse cuenta de estaba hablando de Riliane, Kyle explica que la Princesa era como una hermana para él, aunque Michaela señaló que se iban a casar. Kyle dijo, a regañadientes, que podría ser el caso, pero agregó que estaba contento que ella se pusiera celosa. En respuesta, Michaela reveló que estaba enfadada porque Kyle la había estado engañando. A continuación, tomó una respiración profunda y le preguntó si se iba, diciendo que ella podía guiarlo hasta la entrada. Antes de llegar a la entrada, Kyle le ordenó a Michaela que se diera vuelta y ella accedió.

Frente al Rey, Michaela escuchó mientras le explicaba que el matrimonio con Riliane había sido arreglado por sus madres y que no deseaba casarse con ella. Entonces, Michaela preguntó si él odiaba a Riliane y el Rey aclaró que no la odiaba, al contrario de muchos otros, después de haber crecido viéndola como una hermana menor. Michaela mencionó que, a pesar de esto, no podía desobedecer a su madre y Kyle, vacilante, comenzó a decir que él lo sabía. Mientras lo hacía, Michaela miró a los ojos de Kyle y lo interrumpió, ordenándole que no siguiera ocupándose de ella y castigándolo por haber elegido una criada para casarse, añadiendo que podría causar problemas con los otros países.

Después de que Kyle finalmente dijo que entendía y que no iba a causar más daño, Michaela, en silencio, lo siguió por la puerta y hacia la entrada principal. Después de decirle que le deseaba un buen viaje, ella observó a Kyle parado ahí nomás cuando de repente el Rey corrió hacia atrás y la abrazó con fuerza. Exclamando y diciéndole que no lo hiciera, Michaela escuchó al Rey preguntarle si huiría con él si dejaba el trono y desobedecía a su madre. Confundida por las emociones que sentía dentro de ella, Michaela se esforzó por responderle a Kyle sólo que la dejara ir, disculpándose, y se fue.

Luego, Michaela se dirigió de nuevo a la lavandería, pensando sobre las acciones de Kyle antes de sentir una atmósfera extraña y darse cuenta de que el contenedor del pecado había sido trasladado a la tesorería. Reconociendo que estaba en la habitación privada de Keel, Michaela se acercó a su empleador y le aseguró que no pasaba nada cuando él le preguntó, mencionando que el mensajero de Thorny ya se había ido.

Cuando Keel dijo que había decidido poner en orden las cosas en la tesorería ya que la reunión había terminado temprano, Michaela le preguntó por la espada en las manos de Keel, diciendo que su forma era rara cuando Keel preguntó por su interés. Descubriendo que la espada de Keel, el contenedor del pecado, era llamadoa la Espada de Venom, Michaela entró en el jardín antes de Clarith esa noche. Entonces, ella cantó mágicamente la canción "La Caja Musical de Reminiscencia" para informar a Elluka que uno de los contenedores del pecado había sido encontrado.

Visita de un Chico ExtranjeroEditar

"Oh, ¿Necesitas algo lindo niño extranjero?"
"Bu-Bueno... ¿Acaso usted conoce a una chica llamada Gumillia?
"
―Primer encuentro de Michaela y Allen[fuente]

Varias semanas más tarde, Michaela fue enviada al Distrito Central para comprar jabón para la ropa y se desvió para visitar la posada donde ella y Clarith una vez se habían alojado. Saludando al posadero, Michaela les contó a él y su esposa sobre cómo Clarith estaba haciendo su trabajo con entusiasmo después de que el hombre le preguntara, diciéndole cómo había aprendido a preparar un dim sum. A continuación, ella se ofreció a venir con Clarith y traerla la próxima vez que visitara la posada.

Mientras hablaba con los dueños, un pequeño niño elphe entró en la posada y Michaela le preguntó quién era. Después de que la pareja explicó que era un huérfano cuyos padres murieron de Gula, Michaela acarició su cabeza, saludó al niño y se presentó a él. Cuando el niño la saludó a su vez, ella le preguntó si le gustaba cantar; él dijo que su madre le gustaba cantar, y Michaela preguntó qué canción. Una vez que el niño le dijo que la canción se llamaba "Historia del Norte y del Sur", la criada le dijo al niño que podía aliviar el dolor del fallecimiento de sus padres conociendo gente nueva, o cantar esa canción para sentirse más cercano a ellos.

Entonces, Michaela se preparó a cantar cuando la mujer del posadero la detuvo, diciéndole que una canción tan rara debía ser cantada en un espacio abierto como la plaza de la ciudad. Al salir a la plaza, Michaela le dio unas palmaditas en la cabeza del niño elphe y dijo que estaría nerviosa por cantar por primera vez afuera, preguntándole si se quedaría con ella. A medida que el niño sonrería, ella ajustó su postura y cantó la "Historia del Norte y del Sur", atrayendo pronto a una multitud de admiradores. Cuando terminó, mientras el niño alababa su canto ella le preguntó si se sentía mejor.

Cuando el niño confirmó que lo estaba, ella le preguntó si todavía no le había dado las gracias a los dueños por el favor y el chico le dijo que ahora iría, saliendo corriendo. Mientras Michaela se preparaba para regresar y comprar el jabón, un muchacho de pelo rubio se lo impidió. Cuando le preguntó si necesitaba algo de ella, el muchacho le preguntó si conocía a Gumillia. En respuesta, Michaela le preguntó si él era un amigo de ella y el chico aclaró que trabajaban juntos; la chica quiso saber si se encontraba bien y el chico le aseguró a la criada que si lo estaba, entregándole una cebolleta verde.

Entonces, Michaela exclamó que esto era una Cebolleta Muy Asombrosa y se alegró, preguntándole al chico su nombre. Después de que el chico dijo que su nombre era Allen, el ex-espíritu le dio las gracias. Cuando él empezaba a irse, ella lo detuvo y le preguntó si podía seguirla para que pudiera darle las gracias adecuadamente. Aunque Allen protestó porque tenía que reunirse con Keel Freezis, Michaela le dijo con entusiasmo que ella podría mostrarle el camino, ya que vivía en su mansión. Mientras caminaban, Allen le explicó cómo Gumillia le dio la tarea de entregarle la cebolleta a la chica, quien también le había dado su nombre: Michaela.

Al entrar en el carruaje de la criada, Michaela le pidió al conductor que tomara un atajo por el Distrito Norte y tanto ella como Allen se dirigieron a la Mansión Freezis. En el camino, ella sostuvo una conversación con el muchacho, explicando por qué ella estaba cantando para animar al niño elphe en la plaza de la ciudad cuando él le preguntó. Mientras Allen le preguntaba si ella solía cantar en frente de otras personas, Michaela insistió que sólo era ocasionalmente.

Cuando Allen preguntó por qué, Michaela lo reprendió por ser grosero y el muchacho admitió que debería utilizar títulos adecuados para un personas mayores. Después de que Michaela le preguntó su edad, el niño respondió que tenía catorce años y Michaela exclamó que ella sólo tenía dieciséis años y que él no tenía por qué ser tan formal con una estrecha diferencia de edad. Durante su conversación, Michaela le comentó al muchacho cómo los elphes habían discriminado a Clarith y lo difícil que fue para ellas encontrar trabajo, antes de sonreír y observar que Keel les había dado trabajo como un inmigrante de Marlon.

Luego, ella le preguntó a Allen si era difícil la limpieza del Palacio Real de Lucifenia, escuchando cómo Allen explicaba que su trabajo era en realidad servir a la familia real. Asombrada, Michaela comentó lo poderoso que era, aunque el sirviente se quejó por lo molesto era su trabajo. Entonces, los dos hablaron sobre sus respectivos puestos de trabajo hasta que Michaela observó su expresión de felicidad, preguntándole si él adoraba a la Princesa. A continuación, Allen señaló al pecho de Michaela y comentó por su collar.

Avergonzada, Michaela tartamudeó que había sido un regalo. A continuación, ella exclamó que podía ver la mansión, mirando por la ventana. Cuando el carruaje llegó a la mansión, los dos desmontaron y se acercaron a la entrada, viendo dos hombres de pie delante de la puerta. Fingiendo no darse cuenta, Michaela y Allen pasaron por delante y la criada llamó a Bruno para que Allen se presentara. A medida que el mayordomo lo llevó a la sala de espera, Michaela se despidió y dijo que esperaba que pudieran verse de nuevo.

Después de que Allen se fue, Clarith acercó a Michaela y comentó que ella había regresado tarde, afirmando que ella estaba preocupada. La criada de pelo verde comentó lo que había dejado en la posada y se había desviado; Clarith rió y le preguntó cómo estaban y Michaela respondió que estaban como siempre. Después de que Clarith preguntó sobre Allen, ella explicó que él era un sirviente Lucifeniano que había compartido el paseo en carruaje de nuevo hacia aquí.

En respuesta, la expresión de Clarith cambió y, luego, ella insistió en que no hizo nada; Michaela comentó que no había dicho nada, y Clarith cambió rápidamente de tema, diciéndole a su amiga que Gerda estaba siendo persistente por la ropa sin lavar. Después, Michaela le dijo adiós a Clarith, corriendo a la lavandería. A medida que se iba, ella vio a un hombre con el pelo de color púrpura en el pasillo y observó a los dos hombres de la puerta saludándolo como Gast Venom; ellos tres comenzaron a discutir por su facraso al no adquirir la Espada de Venom, y Michaela se sorprendió.

Noticias ProblemáticasEditar

"Si La Hija del Mal, la Princesa Riliane, sabe sobre eso, el peor de los casos podría ser—"
"¿Que mate a Michaela?
"
―Keel y Gerda[fuente]

Esa noche, Michaela conversó con Clarith sobre el posadero y su esposa. Más tarde esa noche, ella regresó al jardín con la cebolleta verde y la sacudió de arriba abajo, haciendo que el objeto brille. A continuación, puso la raíz en el piso y escuchó la voz de Elluka saliendo de ella. Saludando felizmente a Elluka, Michaela informó todo lo que le había sucedido desde su separación.

Cuando, en respuesta, Elluka dijo que la caída de Lucifenia no estaba relacionada con los Demonios del Pecado, después de todo, Michaela preguntó esta conclusión. Después de que Elluka explicara que las propiedades de la Espada de Venom no coincidían con la personalidad de Riliane, Michaela le preguntó qué tenían que hacer. Entonces, Elluka le dijo que sólo debía mantener un ojo sobre eso; entonces, mientras Elluka comentaba sobre Gast, Michaela le preguntó si lo conocía. Después de que la maga de pelo rosa explicara que era un viejo amigo que se volvió enemigo, y que ella sabía por qué quería la espada, Michaela preguntó cómo estaba Gumillia.

Mientras Elluka explicaba eso, Michaela se dio cuenta de que su voz se desvanecía y que su límite de tiempo hasta casi en cero; Elluka le dijo que no debía preocuparse ya que su voz se acortaría y Michaela sacó del piso la cebolleta verde y regresó adentro. Al día siguiente, ella vio a dos mensajeros visitando a Keel, uno de ellos era una chica de pelo rubio; después de que la chica se fue, Michaela fue convocada por Keel y fue a su habitación privada. Al ver a Clarith, Gerda y Bruno fuera de la misma, la criada de pelo verde les había preguntado si Keel los llamó a todos ellos. Bruno explicó que los mensajeros habían discutido en su reunión.

Entrando en la habitación, Michaela vio a Keel, junto a Mikina y Shaw, tomando nota de sus expresiones inusuales. Luego de esuchar a Keel instruirle a Bruno para que explicara la situación, ella escuchó atentamente al mayordomo revelar que Kyle había sido puesto bajo arresto domiciliario después de tratar de ir a Elphegort, alegando que el Rey desaprobó su compromiso con Riliane debido a tener una amante en Elphegort. Mientras Bruno declaraba que Keel sospechaba de Michaela de ser esa amante, el antiguo espíritu escuchó a Keel criticar la estupidez de Kyle.

Una vez que Mikina le dijo a Michaela cómo había causado mucha confusión para su familia, la criada se disculpó antes de que su empleador dijera que la culpa no era de ella sino del Rey Kyle; en respuesta, Michaela le dio las gracias y se puso a llorar. Luego de escuchar a Keel explicar que la mensajera que había conocido era Ney Futapie, y decirle a la familia sobre su plan para lidiar con el problema, Gerda notó que la primera respuesta de Riliane podía ser matarla.

Shockeada una vez que había escuchado sobre su escondite secreto, Michaela observó a Clarith y, luego, al resto de la Familia Freezis declarar su intención de protegerla; recuperada, la criada se esforzó para dar su agradecimiento, sólo para ser cortada por Clarith abrazándola. Mientras Clarith le dijo que estaba agradecida por tener a Michaela y siempre estaría a su lado, el antiguo espíritu comenzó a llorar y abrazó a su amiga a su vez.

Caza VerdeEditar

"No voy a decir adiós. Y ustedes regresarán a esta mansión, ¿Lo entendieron? Todavía tengo trabajo para ustedes dos."
―Una lloroza Mikina a Michaela y Clarith[fuente]

Una semana más tarde, por la noche Michaela salió de la casa y vio que el Bosque del Árbol del Milenio estaba ardiendo. Presa del pánico, trató de comunicarse con Elluka con la cebolleta verde, pero no recibió ninguna respuesta; como último recurso, ella comenzó a rezar a Held, junto con Clarith, por su propia seguridad, a pesar de su contradicción. Mientras lo hacía, ambas vieron que apareció de repente una tormenta y extinguió las llamas. Luego, Michaela vio brillar a la cebolleta verde y corrió hacia el jardín.

Al escuchar que Elluka la estaba llamando, Michaela preguntó a la bruja lo que estaba pasando y le dijo que ella debía escapar de Elphegort. Preguntando por qué, Michaela escuchó que Lucifenia se estaba preparando para atacar Elphegort y la criada le preguntó por qué había sucedido eso. Mientras Elluka comenzaba a explicar que el bosque fue quemado por ser un obstáculo para la invasión y llegó a ser dejado de lado por la forma en que se habían apagado las llamas, Michaela comenzó a exigir saber por qué Lucifenia estaba atacando Elphegort.

Elluka comenzó a explicar que Riliane se puso celosa de la supuesta amante de Kyle, al que Michaela respondió que ella ya lo sabía. Cuando Elluka añadió que Riliane no sabía quién era su amante y decidió exterminar todo el país, Michaela se sintió débil y soltó una disculpa a la bruja mientras ella comenzaba a quejarse. Después de explicarle todo a Elluka, ella le dijo a Michaela que escapara mientras Riliane mataba a todas las mujeres con pelo verde.

Al tocar sus trenzas, Michaela preguntó de repente si Gumillia estaba bien; después de que ella confirmó que habían huido a tiempo, la criada comenzó a lamentarse por los inocentes que aún debían ser asesinados. Elluka le aseguró que iba a tratar de limitar las bajas y añadió que la chica debería huir y esconderse por el momento. Mientras la bruja comenzaba a contar su estrategia a Michaela, ella la interrumpió y le dijo que no quería volver a ser un espíritu, decidiendo que no iba a abandonar a la gente que le importaba.

Entonces ella escuchó llorar a Elluka y, de repente, ella comenzó a criticarla a través de la cebolleta verde, al mismo tiempo que otra persona la consolaba. Michaela escuchó la voz de Gumillia saludar desde la raíz, y la criada se disculpó por lo que dijo. Después de que Gumillia le aseguró que entendía los sentimientos de su amiga, Michaela le dio las gracias y escuchó la decisión de Gumillia de permanecer también como un ser humano mientras escuchaba los gritos de Elluka en el fondo.

Después de que Elluka se calmó y preguntó sobre los planes de Michaela para escapar, el antiguo espíritu le habló del escondite secreto de Keel y la bruja dijo que conocía el lugar, diciéndole que se reunirían cuando las cosas se hubieran calmado. Antes de que pudiera darles las gracias, Michaela escuchó que la voz de Elluka se estaba apagando de la cebolleta verde y sabía que el tiempo se había terminado. Al día siguiente, el ejército lucifeniano invadió y Michaela, junto con el resto del personal, fueron llevados a una reunión en la sala de estar de la Mansión Freezis.

Descubriendo que algunos de los empleados tuvieron que huir antes de que el ejército invadiera en aceid, Michaela protestó que deseaba quedarse y Keel le dijo con firmeza que sería mejor para ella escapar para evitar ser herida. Después de discutir con Keel, Clarith agarró la mano de Michaela y le dijo que era hora de irse, dando las gracias al comerciante por cuidar de ellas. Keel les aseguró que no era un adiós y que le mostraría las rutas de escape algunos de los otros del personal.

Mientras Keel les dijo a los dos criadas que podían irse, Michaela y Clarith se inclinaron; luego, la criada de pelo verde observó a su amiga tranquilizando a la perturbada Yukina mientras ellas se iban y salían por la puerta trasera. Allí se encontraron con Mikina, quien le entregó una capucha para cubrir su pelo verde. Recibiendo direcciones de Keel, Michaela y Clarith huyeron por la puerta trasera y utilizaron el pasadizo subterráneo que iba desde el Distrito Norte de Aceid hacia el Distrito Oeste, pasando por varios cadáveres mientras huían de la capital. Desde el Distrito Oeste, los dos llegaron a Yatski.

Caminando por la aldea, Michaela y Clarith vieron muchas de las casas destruidas y cadáveres de los aldeanos, al igual que cadáveres de los soldados elphes, apilados en toda la zona. Mientras caminaban, Clarith señaló la casa donde las dos solían y fueron adentro para investigar. Después de que Michaela observó que estaba casi intacto, ella sugirió que se fueran; mientras comenzaban a salir, Clarith la detuvo, preguntándole si ella escuchó algo. Escuchando, Michaela y Clarith escucharon cascos de caballos y, poco a poco, los soldados lucifenianos estaban gritandolas a ellas.

A pesar de que huyeron de la casa, en unos instantes, ellas quedaron rodeadas por ocho soldados. Uno de ellos, desmontó y le quitó la capucha de Michaela; viendo su pelo verde, ordenó a los otros hombres que la mataran. Pestañeando y preparándose para morir, el antiguo espíritu se sorprendió al escuchar a alguien diciéndoles que corrieran, viendo a un hombre enfrentarse a los soldados. Al reconocerlo, Michaela exigió saber por qué Ein estaba aquí, sólo para que él le dijera que podían hablar más tarde. Huyendo hacia el sur, Michaela y Clarith fueron perseguidas por un soldado a caballo. Tras ellos, Ein les dijo a las dos que fueran al bosque donde podrían escapar, diciendo que iba a atraer a los soldados. Mientras Clarith protestaba, Michaela la agarró de la mano y la arrastró hacia adelante.

Poco después de entrar en el bosque, ambas se encontraron con Ein; preguntándole cómo se las arregló para escapar de los soldados, Ein explicó cómo había aprendido a cortar el tendón de un caballo y los tres comenzaron a caminar de nuevo. Mientras Ein se enteraba de la situación de Clarith y Michaela, ellos escucharon un ruido fuerte y se dieron cuenta de que los soldados estaban atravezando el bosque con refuerzos.

De repente, Clarith le preguntó a Michaela si podía entregarle su capucha; dándose cuenta de sus intenciones, Michaela protestaba mientras Clarith explicó que podía atraer a los soldados, estando a salvo debido a su pelo blanco. Insistiendo en que no podía permitirse el lujo de perderla, la voz de Michaela se sacudió mientras hablaba en contra del plan hasta que Clarith le preguntó si podía abrazarla tan fuerte como antes. Después de preguntarle si al hacerlo se detendría, Michaela fue empujada a un abrazo, mientras que Clarith le indicaba que la hacía sentirse a gusto.

Después de un momento, Clarith la soltó y luego dio un paso para atrás, diciéndole al antiguo espíritu que la amaba; para sorpresa de Michaela, la chica de pelo blanco besó profundamente a la ex-criada antes de alejarse. Mientras ella trataba de corresponderle a Clarith, Michaela empezó a sentirse cansada y trató de pedirle a Clarith qué le había hecho; la chica de pelo blanco respondió que deslizó por su boca una pastilla para dormir que encontró en la casa de su madre, mientras su voz desvanecía cuando la píldora entraba en vigor.

Muerte y RenacimientoEditar

"¡Cae muerta! ¡Lacaya de la Maga de la Eternidad, Elluka Clockworker!"
―Ney Futapie[fuente]

Después de ser dejada inconsciente, Ein llevó a Michaela al escondite de los Freezis mientras Clarith corría para distraer a los soldados. Al despertar dentro de un pozo subterráneo, Michaela llamó a Clarith y Ein dentro de la habitación y notó una mancha de sangre en el piso. Llamándolos más frenética, ella buscó por la habitación y, luego, la dejó, subiendo por la escalera de la pared de afuera. Una vez afuera, vio la silueta de Ein y corrió hacia él, abrazándolo y encontrándo muerto de una herida de flecha. Disculpándose con él, Michaela enterró el cuerpo de Ein por un árbol y colocó su espada encima de la tumba. Luego de regresar al pozo y comprobar su comida, ella se preparó para esperar a Clarith.

Unos días más tarde, Michaela fue visitada por Allen Avadonia. Preguntándole qué estaba haciendo él allí, el muchacho bajó y explicó cómo descubrió la ubicación por Keel después de que el comerciante fue detenido, al igual que le había dicho que Kyle vendría en cinco días para llevársela. A su vez, Michaela le contó al chico cómo había escapado al pozo con Clarith, quejándose de cómo ella fue separada de su amiga y llamándose a sí misma un cobarde al relatar la experiencia. Mientras Allen se disculpaba, Michaela le aseguró que no tenía por qué, ya que los aristócratas lucifenianos fueron la causa de la guerra.

Cuando el sirviente declaró que se estaba volviendo peligroso y se fuera con él a un lugar más seguro, Michaela se negó para esperar a Clarith y Elluka. A pesar de estar decepcionado, Michaela le pidió a Allen que la dejara quedarse por un poco más, incluso si la situación era difícil y el niño consentió su pedido. Entonces, Allen se preparaba para salir, diciendo que volvería por Michaela, y ella le pidió que tuviera cuidado. Antes de salir, Allen se detuvo y comenzó a hablar con vacilación, antes de callarse y diciendo que no era nada. Cuando se fue, Michaela lo llamó mentiroso, dándose cuenta de que había querido confesar su amor a ella.

La noche siguiente, mientras esperaba fuera del pozo, Michaela escuchó a Allen llamándola y salió de las sombras, envuelto en un abrigo de gran tamaño. Ella le preguntó por qué estaba vestido de esa manera y, mientras el sirviente hablaba, ella señaló que su voz también sonaba diferente. Aunque el chico insistió en que estaba cansado, Michaela estaba ansiosa y preguntó vacilante si era cierto cuando Allen afirmó que la Princesa había descubierto su ubicación.

Aunque actuaba reacia, Michaela le pidió que la dejara agarrar su equipaje y, luego, comenzó a ir al fondo del pozo. Luego, Allen empujó al antiguo espíritu y ella cayó pesadamente a la parte inferior. Paralizada, ella observaba mientras "Allen" descendía hasta el fondo y se acercaba a ella, sacándose su capa para revelar el largo pelo rubio. A pesar de pedirle a la chica quién era, Michaela la reconoció como Ney Futapie y escuchó a la asesina riendo triunfalmente por su éxito.

Luego, Ney levantó su cuchillo, diciéndole a Michaela que cayera muerta, y la apuñaló en el pecho, cortando a través del collar de conchas de Michaela. Algún tiempo después de que Michaela recuperó la conciencia mientras seguía desangrada, la herida fue bloqueada parcialmente por el collar, pero todavía era muy profunda. Entonces, escuchó a alguien entrar en el pozo y reconoció la voz de Allen mientras el sirviente le preguntó qué había sucedido, sosteniendo su mano quejándose de que había querido escapar con ella. A medida que su conciencia se desvanecía, lo último que escuchó Michaela fueron los gritos de Allen.

Después de que Kyle también descubriera el cadáver de Michaela, su cuerpo se transformó en un árbol joven y ella fue recuperada por Elluka y Gumillia. Más tarde, ellas le revelaron la identidad de Michaela a Clarith y le pidieron que cuidara de Michaela hasta que madurara y se convirtiera en el sucesor de Held. Entonces, Gumillia conjuró una proyección de Michaela en su forma humana para despedirse de Clarith, confesándose su amor la una por la otra antes de que terminara su reunión. Michaela finalmente fue plantada en el Bosque de Held por Clarith y Rin.

Nuevo Árbol del MilenioEditar

Cuando Kyle, transformado por el Demonio de la Soberbia, atacó a Yukina Freezis, Gumillia y Germaine Avadonia en EC 505, Held le pidió a Michaela que las ayudara. El árbol joven expresó sus dudas ya que había perdido su cuerpo humano, pero Held declaró que no necesitaba un cuerpo o una voz, sólo su corazón. Decidida a salvar a todos, Michaela cantó una canción hechizo para amplificar los efectos de la magia de Gumillia, resonando con el collar de conchas que Kyle llevaba en su cuello. A medida que el collar que llevaba brillaba intensamente, el demonio fue exorcizado y el espejo que llevaba fue sellado.

En las décadas siguientes, Held terminó de enseñarle a Michaela lo que sabía y murió, dejando al árbol joven como su sucesor. Después de crecer rápidamente en un gran árbol, fue aceptada por los habitantes de Elphegort como el "Nuevo Árbol del Milenio" y fue adorada como la reencarnación de Held. En algún momento, Elluka le contó a Michaela lo que ocurrió en Marlon, en especial sobre una maga con un gato rojo, Abyss I.R., siendo la jefe de su asesina, Ney.

Algún tiempo después, Michaela vio a Shaw acercarse a ella y desearle la juventud eterna, muerto de miedo a morir. Compadeciéndolo al ser el hijo de su antiguo empleador, intentó concederle la inmortalidad, pero no tuvo éxito, simplemente ampliando la vida del Freezis en su lugar. Después, el dios inmaduro tuvo una discusión con Elluka sobre interferir en la vida de los seres humanos antes de que la maga decidiera irse. Algún tiempo después, la organización criminal Père Noël comenzó a extraer algo de la savia del Árbol del Milenio para ellos mismos.

En Noviembre de EC 609, Puerick Rogzé visitó el Nuevo Árbol del Milenio y recogió un poco de su savia para analizar sus propiedades. A continuación, se le unieron Elluka y Gumillia, discutiendo la posibilidad de convertir la savia en una cura para el Gift. Después de que Puerick se fuera, Elluka saludó a Michaela y el dios, confundiéndola con Puerick, comenzó a gritarle. Sorprendida de ver a Elluka, Michaela comentó lo grosero que era tomar la savia del cuerpo de un dios y formó una cara con sus ramas.

Cuando Gumillia señaló que era para ayudar a los seres humanos, Michaela replicó que lo sabía, pero señaló la doble moral de la ira de Elluka cuando ella había ayudado a Shaw, preguntando si tomar su savia contaba como si un dios interfería con la humanidad. Después de que Elluka señaló que estaba dentro del alcance de la sabiduría humana y que ella contrarrestaría una toxina producida por el poder de un demonio, Michaela gruñó y comentó que los contenedores del pecado eran tan problemáticos como siempre.

Luego, ella le preguntó a Elluka si todavía no había podido recolectarlos a todos y castigó a la bruja, causando que Elluka le dijera que se convirtió en una descarada cuando se transformó en un dios y golpeó su tronco. Diciendo con calma que no le dolía, Elluka respondió que pensaba que el dios diría eso y pasó a preguntarle si Michaela sabía sobre la maga con el gato rojo. Michaela recordó lo que ella se lo había contado y Elluka le comentó que estaba de nuevo en movimiento, y que probablemente tendría un contenedor del pecado.

Entonces, Michaela señaló la maga era más competente que Elluka y la bruja la llamó molesta. Pasando de relacionar la forma en que habían seguido hasta abajo, sólo para que ella encontrara uno falso y perder el contenedor, Michaela señaló que Elluka había sido completamente engañada. Mientras Elluka permaneció en silencio, Michaela vio a alguien más en el bosque que se asemejaba a Eve Moonlit y comenzó a llamar con impaciencia a Elluka.

Después de que Elluka dejó de hablar con la mujer, Michaela esperó hasta que la hechicera regresó. Luego, Michaela observó a Elluka insistirle a Gumillia que ella no acababa de ver a Margarita Blankenheim, ya que habían visto morir antes a la mujer, diciendole cálidamente al dios inmaduro que prometía volver pronto. Sorprendida por su cambio de actitud, Michaela preguntó si ella realmente era Elluka. Cuando la maga señaló que debería ser obvio, el dios indeciso admitió que era cierto y le deseó lo mejor al partir hacia Lucifenia.

Desafiando el FinEditar

Con el paso de los años, Michaela continuó vigilando los incidentes provocados por los contenedores del pecado. En los años EC 990, ella reconoció que los habitantes de Teatro del Mal estaban causando caos en su bosque. Después de que el Bosque del Árbol del Milenio fue destruido por Castigo en EC 998, Michaela logró sobrevivir apenas por la explosión del arma. Poco después de la destrucción del mundo, se reunió con Sickle y el dios le contó sus planes para restaurar las almas caídas para devolverlas al Jardín Celestial.

A continuación, él le encomendó a Michaela que ayudara a Allen para que se reuniera con varios de los propietarios de los contenedores del pecado a través de los siete demonios mientras completaba sus propios preparativos para la siguiente etapa. Michaela aceptó ayudar al dios del sol con su plan. Ella esperó con Held, sin cuerpo, en el bosque verde ilusorio, desde hace algún tiempo, tomando la forma de su cuerpo de petirrojo de sus recuerdos y comenzó a picotear una fruta pome. Después de observar que Allen había llegado, Michaela voló sobre el hombro de Allen y lo saludó.

Cuando el niño le preguntó si realmente era ella, ella confirmó que si lo era. Mientras Allen conversaba con Held sobre la situación actual, Michaela eliminó su forma ilusoria de petirrojo, llamándolo hacia donde guardó su cuerpo de árbol. Una vez que el chico la alcanzó, el dios de la tierra preguntó si ellos no deberían comenzar antes por convocar los siete contenedores del pecado a su alrededor. Citando que él debía comenzar con la Espada de Venom si quería seguir el orden de la historia, el dios le dijo que tomara la espada, indicando que el Demonio de la Lujuria lo guiaría a partir de allí.

Luego, Allen trató de parar y hablar con ella y el dios intervino para decir que, a pesar de que ella también quería hablar con él sobre un montón de cosas, ellos no tenían tiempo. Cuando el chico se puso en duda sobre la necesidad de preocuparse por el tiempo ya que el mundo había sido destruido, Michaela admitió que él estaba en lo cierto antes de decir que el dios del sol quería que se dieran prisa y que tenían que terminar la revisión antes de comenzar la siguiente etapa.

Mientras Allen comenzaba a preguntar qué quería decir, Michaela lo interrumpió de nuevo para decir que iba a aprender sobre él pronto y le dijo que tomara la espada en sus manos para que pudiera reunirse con Sateriasis Venomania. A continuación, Allen aceptó y tomó la espada del dios del árbol antes de irse con el Demonio de la Lujuria.

Tiempo después, Michaela observó que Allen tendría dificultades para enfrentarse contra la Princesa del Sueño. Por eso, ella decidió enviar a su amor, Clarith, junto con la yegua favorita de la Princesa Riliane, Josephine, para que pudiera ayudarlo sin antes darle una bendición para que no cayera dormida por el Octavo Gift.

Personalidad y RasgosEditar

Michaela es una persona amable, amigable y curiosa, fascinada con el comportamiento humano y de la vida cotidiana. Como resultado de su curiosidad, podía actuar a veces desobediente. Del mismo modo, se encontró con muchas acciones y hábitos de los seres humanos impares y tenían poca comprensión de muchas emociones humanas, como el afecto o el amor romántico. Porque era originalmente un espíritu del bosque, Michaela menosprecia las acciones precipitadas y emocionales de los seres humanos, aunque después sucumbe a tal conducta. Debido al tiempo que pasó como un ser humano con Clarith, ella crece para comprender estos sentimientos y comportamientos, aprendiendo a amar, odiar, y sentir celos.

Habilidades y DestrezasEditar

Como espíritu del bosque, Michaela era inmortal, capaz de sanar cualquier herida casi al instante, mientras estaba en el bosque de Held. Del mismo modo, se podría transformar libremente en un animal, generalmente un petirrojo. Después de convertirse en un ser humano, se hizo vulnerable a la muerte, pero relativamente fácil de aprender los hábitos y las costumbres humanas. Como un mago, Michaela no es tan hábil como Gumillia pero aprendió las canciones de conjuros necesarios mientras buscaba los fragmentos del pecado. Entre las canciones que aprendió fue el Lullaby mecanismo, utilizado para rastrear los pecados, y Musicbox recollective, para comunicar su ubicación para Elluka. A pesar de esto, ella no entendía las canciones, ya que Elluka nunca le enseñó su significado.

Michaela es experto en el trabajo y era muy capaz en sus tareas domésticas como una criada. Tener una voz melodiosa y talento natural para el canto, Keel refinó la técnica de Michaela con tutores antes de tener su actuación. Debido a su voz de canto increíble, ella se convirtió en un ídolo popular en el pueblo de Elphegort. Ella también era analfabeta debido a la creencia de Elluka que iba a aprender en el camino, que se hizo imposible para ella como un campesino en Yatski.

Conexión con PersonajesEditar

Eve Moonlit: La inspiración para el cuerpo humano de Michaela. Ella observó como cometió el pecado original y pensó que tuviera un aspecto hermoso adecuadamente, a pesar de que Michaela se asustó por el evento. Ella creía que Eve podría ser una persona muy mala.

Gumillia: Un compañero espíritu del bosque. Michaela y Gumillia eran muy cercanos, con la primera vez pasando a menudo con este último antes de convertirse en humano. Michaela le preguntó por el progreso de Gumillia en Lucifenia siempre que podía, pidiendole a Allen acerca de ella y con la cebolleta, y se convirtieron en las personas más preocupadas por su bienestar durante la Caza Verde.

Elluka Clockworker: el mentor de Michaela. Michaela inicialmente la conocía como un amigo de Held, y una poderosa hechicera con sus secretos para mantenerse. Michaela agradeció al mago por haberle dado la oportunidad de ayudar a Clarith y siguió todas sus instrucciones en los seres humanos, a pesar de encontrar que sea más bien indiferente en la naturaleza. Al final, Michaela estaba agradecido con Elluka por lo que había hecho por ella.

Held: Creador y el predecesor de Michaela. Michaela lo respetaba a Held profundamente y lo vio como una figura paterna, aunque a veces iba a desobedecer sus órdenes debido a su naturaleza curiosa. Ella estaba muy preocupada por él durante la Caza Verde cuando Lucifenia intentó incendiar el bosque de desconcierto. Más tarde regresó a su tutela al convertirse en su reemplazo.

Clarith: La mejor amiga de Michaela. Michaela se llenó inicialmente con gratitud por Clarith gracias a la ayuda que le dio como un petirrojo, y quería protegerla de los abusos de los otros aldeanos. Se la veía como una persona maravillosa y un amigo, y, finalmente, que incluso llegó a amarla cuando ella entendía el amor. Michaela quería permanecer como un ser humano por el bien de quedarse con Clarith.

Allen Avadonia: Un amigo de Michaela. Michaela estaba inicialmente incómoda con el discurso formal de Allen, pero después le agradó, se complacía en conversar con él sobre muchos temas. Ella estaba feliz de verlo de nuevo durante la Caza Verde, y le habló de sus temores por Clarith y ella misma. Michaela confia en él y le gusta Allen, aunque ella no corresponde sus sentimientos de amor por ella y pensó que lo necio a causa de ellos.

Kyle Marlon: Un pretendiente de Michaela. Michaela vio a Kyle con una afección leve, sintiendo simpatía por su relación con su madre. No entendía sus avances y no corresponder a ellos, a pesar de que aceptó su oferta de amistad. No obstante, Michaela se enojó al descubrir que ya estaba comprometido, creyendo que sólo estaba bromeando. Estaba disgustado por su insistencia en amarla incluso a resultados desastrosos, creyendo que él es tonto.

Keel Freezis: El empleador de Michaela. Michaela lo trataba con respeto y lo veía como el cuidado, así como un individuo de confianza. Ella vino a cuidar de él como la familia y le dolía huir de su empleo durante la Caza Verde, a pesar de que estaba agradecida de que le proporcionó un lugar donde esconderse.

Mikina Freezis: Otro empleador de Michaela. Michaela estaba fascinada por la aparición de Mikina y la naturaleza respetable, aunque inicialmente cauteloso debido a la aversión de las Elphe. Después de cantar para celebrar los banquetes de Keel, su relación se hizo más cálido. Con Michaela, Mikina considera que es una persona muy cariñosa.

TriviaEditar

Conceptualización y OrigenEditar

  • El nombre de Michaela es un derivado del hebreo femenino del nombre masculino "Michael", que significa "alguien igual a Dios".
  • Su apodo por los ciudadanos de Aceid, Diva, significa "una cantante popular o de personalidad", la palabra se deriva del italiano, que significa "diosa".
  • El apodo de Clarith que le da Michaela como petirrojo, Grüne, es la palabra alemana, para "verde"; Elphegort, su país nativo, está inspirado en Alemania.
  • El nombre de Michaela está parcialmente inspirado en el nombre de su representante Vocaloid, Miku, la romanización de Michaela contiene las letras "Mik" en ella.

CuriosidadesEditar

GaleríaEditar

AparicionesEditar

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